La república de Bonn: casi como en «los buenos tiempos»
Bonn representó a Alemania en calidad de capital en unos tiempos que no fueron los peores para el país: la «república de Bonn» es símbolo hasta el día de hoy del crecimiento tras la guerra, de diplomacia y de democracia. El «camino hacia la democracia», así se llama también un paseo que comienza en la Casa de la Historia y pasa por lugares que han sido relevantes para la historia contemporánea en el antiguo distrito de gobierno. Aún se pueden visitar emplazamientos auténticos de aquella época, como el Palais Schaumburg, el Kanzlerbungalow (bungalow del canciller) o la antigua sala del Bundesrat (Cámara de representación de los estados federados).
La ciudad como museo y los museos de la ciudad. Sin embargo, Bonn no es solo una antigua capital, su fama como ciudad de las artes traspasa fronteras. Con unas puestas en escena reconocidas en todo el mundo, el Teatro de Bonn es una referencia para un público muy exigente, y la Bienal de Teatro, que se celebra desde 1992, también ha logrado hacerse un hueco entre los festivales internacionales.
En dos de los más relevantes museos de arte de Alemania, el visitante encontrará obras muy representativas, el Museo de Arte de Bonn y la Sala de Arte y Salón de Exposiciones de la República Federal de Alemania, más conocida como la Bundeskunsthalle. El Museo de Arte expone una de las colecciones más completas del expresionismo alemán, además de arte alemán contemporáneo y artes gráficas internacionales a partir de 1945. La Sala de Arte, por el contrario, tiene mayores aspiraciones: presentar la «riqueza intelectual y cultural» del país de una forma apropiada y ser guardiana del diálogo internacional entre cultura y política. Metas ambiciosas, pero millones de visitantes cada año son una prueba de que estos objetivos realmente pueden cumplirse.
Verano, tiempo de fiestas: cultura en y a orillas del Rin.
Desde la música clásica hasta el Hip-Hop: el abanico de orientaciones musicales es característico del tradicional «Verano de Bonn», que se celebra cada año de junio a septiembre y que transforma la ciudad en un gran escenario desde hace ya más de 35 años. A lo largo del sector más bonito del Rin y, por tanto, de Bonn, se organiza el espectáculo de fuegos artificiales «El Rin en llamas» cada año en mayo y septiembre. Fuego de bengalas sumerge las orillas del río y los monumentos en un color rojo mágico, una flota de barcos con iluminación festiva se deslizan por el río, rodeados de maravillosas imágenes de fuego sobre el cielo de la ciudad: un espectáculo romántico e inolvidable para toda la familia. Por el contrario, un festival que quizá no esté pensado para toda la familia es el Rheinkultur: punk, rock duro, garage, indie, blues y folk atraen todos los verano hasta a 170 000 visitantes.