Kiel, la capital del estado de Schleswig-Holstein, que durante muchos años ha sido una importante ciudad marinera y de astilleros, hoy está impregnada de un ambiente estudiantil muy animado, un estilo de vida relajado y encanto urbano. En la hermosa ubicación de la ciudad junto al fiordo de Kiel y en el moderno y amplio centro urbano puede percibirse este ambiente igual que en la Dänische Straße, la zona más prestigiosa de Kiel, con sus bien conservados edificios del último tercio del siglo XIX, llenos de encanto marítimo.
Puerto, astilleros y la puerta hacia Escandinavia
Allí donde el mar toca el corazón de la ciudad, el agua se convierte en el elemento dominante. Esto se pone de manifiesto en el creciente puerto del Mar Báltico y en las enormes grúas de pórtico de los astilleros, en los enormes transbordadores atracados en los muelles escandinavos y, naturalmente, en la semana de Kiel, que la ha hecho famosa como la capital del deporte de la vela.
La relevancia de esta ciudad como ciudad marinera y de construcción de barcos también quedó reflejada en el crecimiento rápido (y bastante descontrolado) del siglo XIX. Tras los graves daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad tenía que resurgir de sus cenizas siguiendo el estilo de los tiempos, moderna, abierta y generosa. La situación del núcleo de la ciudad y su vinculación con el agua debían pasar a ser el foco de atención, y la intención era renunciar completamente a la reconstrucción de los edificios históricos destruidos. Sin embargo, desde hace algo más de una década, el centro de la ciudad ha vuelto a revalorizarse y, gracias a la reconstrucción de la histórica Eggerstedtstraße y al cambio en la configuración del Antiguo Mercado, va a reconstruirse incluso una parte del antiguo núcleo urbano.
Encanto marítimo y el festival músical más famoso del norte
Los pictóricos acantilados de Friedrichsort, numerosas playas dentro de la ciudad, los paseos por los fiordos en la costa occidental, las esclusas del canal de Kiel (el Nord-Ostsee-Kanal), en Holtenau, el puerto y el barrio marítimos, el jardín botánico de la Universidad Christian Albrecht, la Holstenstraße —una de las zonas peatonales más antiguas de Alemania—, o la interesante construcción del puente plegable Hörnbrücke son algunos de los monumentos de Kiel. También son dignos de visitar los numerosos museos, como el Museo de Navegación, en el muelle Sartorikai, el Museo de Informática, la Sala de Arte con su colección de antigüedades y el Maschinenmuseum (museo de maquinaria) son solo algunos de ellos. En el plano cultural, el Teatro Kiel, el Teatro Polaco y la Filarmónica disponen de una oferta muy variada. El principal atractivo del verano es el famoso Festival de Música de Schleswig-Holstein, que ya se ha convertido en un imán para miles de visitantes. En general, Kiel es un hermoso destino para todo el mundo, aunque solo sea porque aquí disfrutarán con los mejores «Kieler Sprotten», la especialidad de pescado típica de la ciudad.