Krefeld
Krefeld ©Wohlrab

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La ciudad de seda y terciopelo: Krefeld

Krefeld es mucho más que una ciudad. Concretamente, son tres: la Krefeld clásica, la barroca Uerdingen y la pequeña ciudad-castillo medieval Linn. A ellas se añaden tres pueblos: el pueblo de Fischeln que se extiende alrededor de su iglesia románico-gótica, Bockum con sus villas y sus haciendas y la apacible Hüls. Han crecido juntas, pero siguen diferenciándose claramente la una de la otra. En conjunto son de tres a seis razones para visitar el núcleo de la industria textil en Alemania.

Buen material para unas cabezas coronadas

La «ciudad de seda y terciopelo»: en el siglo XVIII, la industria textil contribuyó al crecimiento de Krefeld. Terciopelas, sedas y brocados eran verdaderos éxitos de ventas en todo el mundo. Envolverse en las valiosas telas «made in Krefeld» llegó a convertirse en un código de vestimenta para emperadores, reyes y príncipes de la Iglesia. La estatua «Meister Ponzelar», que representa a un sedero con un rollo de tela al hombro, conmemora a los numerosos tejedores de esta ciudad. Los tejidos se confeccionaban en muchas pequeñas tejedurías, que eran al mismo tiempo vivienda y fábrica. Algunas de ellas existen en la actualidad, naturalmente, protegidas como monumentos nacionales.

La industria textil continúa impregnando esta ciudad. Cada septiembre, comerciantes, diseñadores y escuelas de moda presentan las colecciones actuales de otoño-invierno en unos desfiles excepcionalmente organizados, con espectaculares interludios de baile, y que forman parte del desfile de moda al aire libre más grande del mundo. Por las noches hay actuaciones de orquestas, fiestas «After-Show», y los restaurantes están siempre llenos. En Pentecostés, en los alrededores del castillo y en el casco antiguo de Linn se celebra el famoso mercado medieval del lino, que se ha convertido en el mayor mercado de artesanía de Alemania. Hablando de gastronomía, Krefeld ofrece experiencias culinarias únicas sobre el fundamento de una gran tradición: restaurantes-cervecería, cuyo macizo interior procede en su mayoría del siglo XIX; en sus cartas ofrecen «moluscos al estilo del Rin» o asado adobado (Sauerbraten), acompañados por la excelente y tradicional cerveza «Altbier».

Del museo a la locomotora a vapor: cultura y tiempo libre en Krefeld

La oferta cultural de la ciudad es también excelente: un amplio panorama teatral, tres museos de arte de primera categoría, el Museo Nacional de Arte Textil, la Haus der Seidenkultur (casa de la cultura de la seda) y una escena cultura independiente muy activa. Planificar el tiempo libre es fácil en Krefeld: en el parque zoológico, en la histórica locomotora de vapor «Schluff», en el hipódromo, en el parque deportivo y de recreo Elfrather See o en el Castillo Linn, en el castillo de caza y en el museo colindante, con su interesante colección sobre el folclore de la ciudad. Por decirlo de alguna manera: muchas cosas para una ciudad a la que, si no se conoce, quizá solo se vendría a comprar corbatas.