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Mainz, town hall square
Mainz, town hall square ©panthermedia

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Romanos, locos y el obispo: Maguncia

Maguncia, capital del estado de Renania-Palatinado, ciudad universitaria, romana y mediática, simboliza la famosa armonía triangular entre la catedral románica, el arte negro de Gutenberg y el carnaval renano, así como una gran herencia de casi 2000 años, que los habitantes de Maguncia enseñan con orgullo y ecuanimidad. El hecho de que entre los numerosos bienes culturales de la ciudad se incluya también una marcada cultura vinícola hace que Maguncia se nos antoje aún más simpática.

Donde se cometen pequeños pecados incluso en el confesionario

Las fachadas barrocas de los palacios de la nobleza y las hermosas iglesias cuidadosamente restauradas desprenden historia. El casco histórico, que se extiende a la sombra de la imponente catedral y hasta la Estación del Sur, recuerda a la Maguncia medieval y de principios de la Edad Moderna. La vida de la ciudad transcurre en las angulosas callejuelas, que aquí se llaman Nasengässchen o Heringsbrunnengasse, en las numerosas tiendecitas, boutiques y cafés que rodean al maravilloso Kirschgarten (jardín de cerezos), con sus románticas casas de entramado y la fuente Marienbrunnen; en el casco antiguo y en la plaza Liebfrauenplatz se celebran ajetreados mercados semanales, al igual que en casi todos los distritos. Más tarde es cuando se percibe que Maguncia es la reina del vino entre las ciudades alemanas; Rheinhessen es la comarca vitivinícola más grande del país, y la nueva generación de viticultores demuestra, con su compromiso, sus conocimientos y su autoestima, que son capaces de alcanzar grandes logros. Los habitantes de Maguncia consumen sus productos sobre todo en las acogedoras vinotecas y tabernas, que llevan unos nombres tan píos como «Limosnera» o «Confesionario». Esto es quizá indicativo de que a los habitantes de Maguncia les gusta disfrutar de una buen vida «santa». La vida nocturna también nos da una pista: miles de estudiantes se acumulan en la zona de marcha, y siempre hay alguna fiesta.

El panorama desde el Rin y un príncipe optimista

Como contraposición al vivaracho casco histórico, el panorama de la ciudad desde el lado del Rin parece más bien comedido, tranquilo e incluso algo estricto. Está dominado por dos épocas: modernidad con el Ayuntamiento y el Centro de Congresos en la Rheingoldhalle, y barroco o Renacimiento con el Neues Zeughaus (nuevo arsenal), la Deutschordenshaus y el Palacio de los príncipes electores, que hoy es uno de los edificios más importantes del Centro de Congresos. A juicio de algunos historiadores, este palacio supera incluso al Palacio de Heidelberg, por su rica estructura diferenciada... Aunque estos señores harían bien en no dejarse ver por Heildelberg. La concepción del palacio fue extremadamente optimista: la primera piedra se colocó en 1627, en medio de las revueltas de la Guerra de los Treinta Años. Lógicamente, se tardó 125 años en finalizar su construcción.

Los grandes de la historia: Museos de Maguncia

Maguncia posee también un panorama museístico excepcional. Además del Museo de Gutenberg, destaca ante todo el Museo Central Romano-Germánico, en el Palacio de los príncipes electores. Colecciones sobre la prehistoria y la protohistoria, sobre Roma y la Edad Media temprana se enlazan aquí a través de unos enormes talleres de restauración de renombre mundial; también la momia de Ötzi, el hombre del glaciar hallado en Tirol, estuvo sometida a tratamiento aquí. Otro museo interesante es el amplio Museo Estatal de Maguncia, que expone obras desde la Edad de Piedra hasta la época moderna y cuya fundación se remonta a 1803, con la donación de 36 cuadros por parte de Napoleón. La catedral episcopal y el Museo Diocesano de la catedral informan sobre la historia de la iglesia y del episcopado; el Museo Histórico Municipal proporciona una visión general y el Museo de Historia Natural es el más grande de Renania-Palatinado. Todos temas muy serios, pero por suerte también existe el Museo del Carnaval de Maguncia, dedicado a la alocada historia de la ciudad. Y es que los locos forman parte de la ciudad, al igual que los romanos, Gutenberg, la catedral y el vino.

Lo más destacado

Fiestas religiosas: la Catedral de San Martín

El arte negro: el Museo Gutenberg

Normal es diferente: el Carnaval de Maguncia

El arte de la mediación: la Sala de Arte de Maguncia

Acontecimientos Acontecimientos

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