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Rostock, lighthouse
Rostock, lighthouse ©panthermedia

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Gótico de ladrillo y romanticismo portuario: Rostock

El centro de Rostock tiene un corazón marítimo, el puerto. Si bien ya no son tantos los marineros que se amontonan en los muelles, el encanto del puerto sigue siendo inconfundible. Desde 1991, el puerto se ha convertido en uno de los paseos favoritos de la ciudad, y está plagado de restaurantes, teatros y tiendas. Aquí también se celebran grandes eventos, como el Hanse Sail, el festival marino al que se unen en agosto cientos de veleros tradicionales y un millón de visitantes.

Gótico de ladrillo y un viejo emblema

La parte antigua de Rostock está llena de los típicos edificios de ladrillo rojo oscuro (conocido como Backsteingotik) de los tiempos de la Liga Hanseática. Entre ellos está la fortificación de Rostock, de la que hoy en día solo se conservan partes, incluida una pieza que erigió Wallenstein durante la Guerra de los Treinta Años. En la parte oriental de la ciudad hay un gran trozo de muralla, cerca de la iglesia Petrikirche, y justo al lado aún se levanta una parte del bastión de pescadores, con algunos cañones históricos. Dentro de los muros de la ciudad están ubicadas tres de las cuatro iglesias monumentales que existieron en su tiempo. La más grande es la Marienkirche, en el centro, y, junto al Antiguo Mercado, en el lugar donde estaba situada Rostock en un primer momento, está St. Petri. Desde la torre de esta iglesia se disfrutan de maravillosas vistas sobre Rostock y el Mar Báltico. También son de gran relevancia arquitectónica el Ayuntamiento gótico, con su fachada barroca añadida con posterioridad, la Hausbaumhaus, casa de mercaderes del gótico tardío, y la Ständehaus, del neogótico. Un emblema de la ciudad especialmente hermoso es el antiguo faro de Warnemünde.

Merece la pena: arquitectura nueva en un entorno histórico

Algunos ejemplos de la arquitectura moderna y contemporánea son verdaderamente notables; así por ejemplo la calle Lange Straße, construida hasta 1959 bajo la dirección del joven arquitecto jefe, Joachim Näther, o las construcciones paraboloides hiperbólicas surgidas de manera experimental entre 1966 y 1972 y que también dan carácter a la imagen de la ciudad, como el Teepott de Warnemünde, el Kosmos en Südstadt o la Mehrzweckhalle (sala multiusos) de Lütten. A finales de los 90 se erigió una elegante galería comercial por detrás de la fachada de un antiguo hotel, bajo la dirección de Gerkan, Mang y asociados; el arquitecto danés Henning Larsen diseñó los modernos edificios del Instituto Max-Planck en el puerto, y en 2005 Helmut Jahn, el famoso arquitecto germano-estadounidense erigió el edificio posmoderno Deutsche Med.

Pescado fresco y chocolate. Y una excursión a Warnemünde

Grandes iglesias, hermosas casas de fachada escalonada con gablete, puertas de ciudad e impresionantes almacenes son el romántico acompañamiento para un día de compras en el centro de Rostock. El encanto único que ofrecen estos testimonios de la arquitectura del Backsteingotik, renacentista, barroca y moderna semeja un paseo por la historia de la arquitectura. Desde la Doberaner Platz hasta el Mercado Nuevo, de la Plaza de la Universidad hasta el puerto hay zonas peatonales inconfundibles, como la Kröpeliner Straße. En ellas, uno puede regalarse desde pescado fresco hasta especialidades internacionales, y para los golosos, la chocolatería du Prie, en el puerto, es una referencia muy especial. También en el barrio de marcha de la Kröpeliner-Tor-Vorstadt, acogedoras tabernas y cafés nos seducen con bocados suculentos. Algo que también merece la pena hacer en Rostock es ir un poco más alla a derecha e izquierda de las grandes calles y descubrir las pequeñas tiendas y tabernas ubicadas en los edificios de almacenaje y en casas burguesas restaurados con esmero. Lo mismo puede decirse de una excursión a la ciudad de baños Warnemünde: en las antiguas casas de pescadores, ahora hay pequeñas tiendas, cafés y restaurantes que nos invitan a descansar, y la zona del Alter Strom (antiguo río), con sus bamboleantes barcas de pescadores y pequeños veleros, es un lugar muy interesante para ver, pasear y comer.

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