Desde los romanos hasta la actualidad: 2000 años de una gran historia
Tréveris tiene muchas caras, lo cual no es sorprendente en una ciudad de más de 2000 años de historia. Augusta Treverorum o Novaesium, Tréveris o Neuss – este no es el lugar más adecuado para dilucidar cuál de ellas es realmente la ciudad más antigua de Alemania. Lo que sí está claro es que los propios romanos ya elevaron a Tréveris a la categoría de ciudad, como contraposición a un asentamiento. Emperadores romanos, obispos, príncipes electores y ciudadanos han configurado el rostro de esta ciudad; aquí se conservan monumentos históricos de fama mundial, muchos de los cuales fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1986, y tesoros artísticos que hoy nos cuentan su agitada historia. La Porta Nigra, el anfiteatro o las famosas termas imperiales que tanto gustaban a los romanos, los restos de las termas bárbaras del siglo II y el antiguo puente romano, también de esta época y que aún hoy se utiliza como carretera principal, demuestran la la amplitud de la zona romana de la ciudad.
La mejor Edad Media. Y un pensador que cambió el mundo
También los monumentos arquitectónicos medievales, como la catedral de San Pedro, la más antigua de Alemania, o la iglesia Liebfrauenkirche, erigida entre 1227 y 1243 en estilo gótico temprano y unida a la catedral a través de un claustro, dejan una profunda impresión en todo aquel que aprecie los tesoros histórico-culturales. El principal mercado medieval, con el edificio Steipe, la Casa Roja, la Iglesia de St. Gangolf, la Marktkreuz (cruz del mercado), la fuente Petrusbrunnen y las callejuelas judías cercanas, la abadía benedictina St. Matthias y las torres de defensa como la Frankenturm o la Torre de Jerusalén son otras de las estaciones importantes para un paseo por Tréveris. Otras posibilidades interesantes que se brindan son admirar la impresionante maqueta de la ciudad en el Museo Municipal Simeonstift o visitar el barco del vino de Neumagen en el Museo del Rin, así como antiguos hallazgos y suelos de mosaico en el Museo del Estado de Renania. Aunque su grupo de seguidores se haya visto reducido considerablemente, Karl Marx fue uno de los mayores pensadores y filósofos alemanes, y siempre merece la pena visitar su casa natal, la Karl-Marx-Haus, y la casa donde vivió.
La tierra prometida para los amantes del vino y los gourmets
A pesar de ser tan intelectual y tener tanta historia, Tréveris, con su Escuela Técnica Superior (Fachhochschule) y su Universidad, es una ciudad joven y vital, una maravillosa fusión entre un pasado apasionante y un presente lleno de animación, digna de conocer. Por toda la ciudad, sus tiendas, cafés, bares y restaurantes invitan a pasear y a relajarse. La oferta en cuanto a instituciones culturales y clubs nocturnos es una mezcla muy variopinta entre música, cabaré y entrenenimiento; por supuesto, el visitante también percibe en Tréveris a la vecina Francia. Sobre todo en lo que se refiere al buen gusto. Toda una serie de restaurantes reconocidos tanto en la ciudad como a sus puertas ofrecen exquisiteces culinarias, que no temen las comparaciones. Naturalmente, en todo ello desempeñan un papel muy importante los excelentes vinos de la región Mosela-Sarre-Ruwer, y los viticultores de la comarca entusiasman a todos en las numerosas fiestas de la ciudad y en las especializadas en vino. El punto fuerte de todos los años es el Festival del Vino y del Gourmet, que se prolonga durante un mes. Aquí se ofrecen verdaderos milagros culinarios de la gastronomía regional en unos lugares muy selectos: una buena razón para regalarse a uno mismo un mes en Tréveris.