Johannes King se halla en un interesante proceso evolutivo que le permite seguir descubriendo productos regionales, que presenta a sus clientes elaborados al máximo nivel.
En los dos últimos años Johannes King ha seguido desarrollando su cocina de forma significativa: integrando sucesivamente cada vez más productos de Schleswig-Holstein y Dinamarca en su repertorio y configurando así la diversidad culinaria de "su" región. Muchos de los productos habituales en la gastronomía con estrellas, tales como el hígado de ganso, el aceite de oliva o los pescados bretones, han desaparecido por completo de la carta. En este contexto, King se ha "simplificado", concentrándose en los elementos esenciales y depurando sus platos de forma persistente: "menos, pero a la vez mejor", reza su credo. King evidencia el resultado convincentemente en el sabor, mejor dicho, en el "terroir" de la región, hallando así su identidad, auténtica y consistente, a sabiendas de que todavía le queda mucho por evolucionar y de que se trata de una senda "en continuo tránsito"
Lo característico para King son platos como las coles de Bruselas con una vinagreta a base de manteca de nuez y jamón cocido curado. Se desprenden las hojas de las coles, se escaldan brevemente, y se rellenan, según temporada, por ejemplo con hígado de pato confitado en combinación con una ligera masa de patata, y se sirven con las coles aplastadas al dente. Una composición maravillosamente terrosa que abre un espectro de sabores de las coles a un contexto totalmente novedoso. Igual de novedoso se presenta el "parfait" y el sorbete de manzanas de Morsum con apio y aceite de colza. Por un lado, se induce un genial diálogo entre las avellanas en el "parfait" y el aceite de colza; y por el otro, se elabora una base vegetal-terrosa mediante apio confitado recién laminado para los diversos elementos de manzana,... ¡formidable! Quién sabe a dónde llegará Joannes King en su viaje...
© Prof. Dr. Ingo Scheuermann