Entre las colinas cercanas al Bosque de Palatinado y la llanura del Rin, las pendientes con sarmientos impregnan el paisaje, salpicado también de numerosos castillos y palacios. Se pueden disfrutar unas vistas excepcionales y las fatigosas pendientes ofrecen siempre una buen razón para parar a tomar aliento en los restaurantes y con los vinicultores. Los caldos de esta región encajan muy bien en la buena cocina regional, sustanciosa y exquisita. Aún hay otro acompañante que no puede faltar en una tierra de viñedos: el sol. Si hay buen tiempo los sarmientos y los ciclistas son felices, y Palatinado es una tierra mimada por el sol. Características: asfaltado en su mayoría, el carril bici atraviesa algunas zonas de colinas. Sin embargo, en las rutas panorámicas hay que superar algunas pendientes más pronunciadas. La ruta no transcurre siempre sin coches. Paisaje: esta ruta pasa por las zonas vitivinícolas de Palatinado, se introduce una y otra vez en las boscosas estribaciones del Bosque de Palatinado, junto a castillos y ruinas del área natural protegida Haardtrand, y a través de numerosos pueblos vinícolas.