Como cualquier otro, el Danubio es pequeño en su nacimiento: nace en Donaueschingen, en el parque del palacio del Principado de Fürstenberg, pero de repente vuelve a desaparecer durante algunos kilómetros, porque en el «boquete del Danubio» el agua se filtra por completo durante más de 150 días al año. Pronto vuelve a aparecer, llega a Ulm —con la torre de iglesia más alta del mundo—, a Donauwörth, que posee una de las calles más bonitas del sur de Alemania, y al espectacular paisaje de la garganta del Danubio. En el centro histórico de Ratisbona, ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, cerca de mil monumentos que recuerdan a romanos, comerciantes y santos esperan a los visitantes. El carril bici alemán del Danubio, que forma parte de la ruta europea de larga distancia EuroVelo 6, finaliza en Passau. Características: el carril bici del Danubio transcurre por el Danubio alemán, desde la fuente hasta Passau. La ruta alemana discurre con pocas pendientes, lo que la hace muy apta para familias. Solo algunas de las superficies están asfaltadas, pero son bastante transitables. No están señalizadas de manera homogénea. Paisaje: el Danubio riega o atraviesa numerosos paisajes distintos, como la Selva Negra, los Montes Suabos y Suabia Alta, la reserva natural Donauried, el Jura de Franconia, el Bosque Bávaro y muchos más, por lo que ofrece unas vivencias naturales muy variadas.