El Havel discurre con lentitud en su camino hacia el Elba, formando en determinados momentos una cadena de lagos que se entrecruzan. La majestuosa tranquilidad de las aguas se refleja también en los palacios, jardines y parques de la época de los reyes prusianos. Potsdam, con sus palacios Babelsberg y Sanssouci, sería uno de los principales altos en el camino. En el parque óptico de Rathenow es posible echar un ojo a los secretos de la óptica, y en el paisaje fluvial de las tierras bajas del Bajo Havel disfrutar de un espacio natural. ¡Una ruta histórica para los amantes de la naturaleza! Características: ruta plana, asfaltada en su mayor parte, que transcurre directamente junto al río o a través de zonas boscosas, ciudades y pueblos con muchos monumentos de la época prusiana. El trazado pasa en ocasiones por caminos rurales ampliados y por carreteras poco frecuentadas. Paisaje: el Havel forma numerosos lagos interconectados. La «hondonada del Bajo Havel», entre Havelberg y Brandeburgo, es el humedal continuo en terreno interior más grande de la parte occidental de Centroeuropa.