La fascinante historia de más de 500 marcas de automóviles que una vez existieron en Alemania y de las que sólo quedan algunas pocas conocidas en la actualidad, constituye un interesante viaje a través del tiempo y no sólo para los amantes de los coches antiguos. Alemania muestra toda la riqueza de sus tesoros móviles en museos y colecciones, todo lo que se mueve a motor; es decir, automóviles de cualquier tipo, motocicletas, ciclomotores, bicicletas con motor auxiliar, además de vehículos especiales como coches de policía y de bomberos, y también vehículos de vapor y eléctricos. Por supuesto, algunos museos también muestran otros medios de transporte, como ferrocarriles o aviones. Los museos en fábricas como VW, Audi, BMW, Porsche, Daimler, el Museo August-Horch en Zwickau, el museo del automóvil «Prototyp» en Hamburgo, los museos en Espira y Sinsheim, los museos del transporte en Múnich o Dresde son ejemplos representativos mencionados en relación con este tema. También los lugares difieren: establos de palacios, graneros restaurados, antiguas fábricas o naves modernas. Aquí radica su gran atractivo: los temas principales cambian continuamente, se llevan a cabo otras representaciones, ningún museo se es igual al otro. Pero también tienen lugar muchos eventos individuales y a menudo también otras atracciones en el mismo lugar. ¿Dónde si no puede comprenderse mejor y con mayor transparencia el mundo museístico del automóvil, con alrededor de 20.000 objetos expuestos y con una historia evolutiva que dura ya más de 125 años, que en la Ruta alemana de los museos?