Seleccione...
Ruta alemana de los pantanos

    Ruta alemana de los pantanos: una Ruta con visión de futuro y muchas caras

    Amplio, bajo y llano se extiende el paisaje de Frisia Oriental a lo largo de la Ruta alemana de los pantanos, de alrededor de 173 km. Tranquilos canales de drenaje (Wieke), verdes prados, molinos de vientos, casas de ladrillo rojo (Gulfhof) y la auténtica cultura de canales serán fundamentalmente sus acompañantes.

    El nombre de la Ruta se deriva de la palabra neerlandesa «fehn» (pantano). También en la actualidad muchas localidades a lo largo de este recorrido llevan el nombre «fehn» en su toponimia. Se remonta a un método de cultivo practicado en los siglos XVI y XVII. Se construyeron canales por los que se drenaban las superficies pantanosas. La expresión «Ver desde por la mañana quien viene a tomar el té por la tarde» describe este idílico paisaje. Las espectaculares vistas hasta el horizonte dan una sensación de amplitud, libertad y grandeza. «Moin, Moin» – el saludo típico de esta zona le acompañará constantemente durante su viaje por este extenso paisaje pantanoso. A lo largo de este recorrido existen numerosos testigos de la cultura de Frisia Oriental: impresionantes molinos de viento, esclusas aún en funcionamiento, típicos puentes blancos basculantes, viejas iglesias de ladrillo y bonitas casas típicas de ladrillo rojo. Diques, prados, zonas pantanosas naturales protegidas y corrientes de agua caracterizan este idílico paisaje de canalizaciones. Pequeños e interesantes museos narran la impresionante historia de los habitantes de los pantanos y marinos, muestran las tradiciones y las costumbres de la Frisia Oriental. La navegación y la construcción de barcos siguen teniendo una gran importancia en esta región. Esto se hace patente en las atractivas ciudades portuarias de Leer y Papenburg, que ofrecen un vivo contraste con la idílica tranquilidad. La Ruta en la zona fronteriza entre Alemania y los Países Bajos no sólo lleva un prestigioso nombre: aquí se puede disfrutar de un paseo en bicicleta por las verdes llanuras o del romanticismo de los marineros «navegando» a través de los canales.