Un castillo y otro castillo y otro castillo más... La señalizada Ruta de los castillos, que se extiende a lo largo de casi 1.200 km desde la «ciudad de los cuadrados», Mannheim, hasta la dorada ciudad de Praga, cumple lo que su nombre promete.
Desde aquí se llega directamente a la Edad Media – de un castillo a otro, de una atracción a la otra, y siempre tras las huellas de emperadores, reyes y príncipes, caballeros, condes palatinos y romances. Alrededor de setenta castillos, palacios y residencias bordean como relucientes perlas la Ruta de los castillos, y se presentan como impresionantes testigos del pasado de ciudades, monasterios, edificaciones religiosas y profanas de la Edad Media y de las épocas más diversas, numerosos tesoros culturales convierten este viaje de descubrimientos en toda una experiencia. Casi ninguna otra ruta tiene tantos monumentos arquitectónicos que ofrecer como ésta, y en hospitalidad tampoco se deja superar. Disfrute en un animado ambiente de los festivales con las representaciones en traje de época, visite mercados medievales y acogedores patios de castillos, participe en una visita con fantasmas, en banquetes medievales, o deguste históricas recetas entre viejos muros. Este recorrido, con sus numerosos castillos y palacios – una fuente inagotable de cuentos, fábulas, mitos y leyendas – está habilitado como pista de bicicletas para los amantes del deporte. Además, la Ruta de los castillos también cuenta con una oferta especial para los más pequeños.