En la Alta Edad Media las iglesias y la fe eran el foco de atención del pensamiento, y se les concedía mucho más valor que en la actualidad. Los clérigos y monjes de iglesias y monasterios eran responsables, como lo son actualmente, de la salvación de las almas de las personas. En los monasterios que aún existen pueden descubrirse muchas cosas sobre la historia de las abadías, de los prebostazgos y del monacato. Muchos monasterios abren sus puertas actualmente para todos los que estén interesados, con multitud de ofertas. Y es que entonces como ahora estas iglesias y monasterios son un punto de encuentro para los jóvenes y mayores que pertenecen a esta vida.