Una historia que se vive y un asno que concede deseos.
La historia de la ciudad cuenta con más de 1200 años y se percibe intensamente en el magnífico conjunto barroco y renacentista de la Plaza del Mercaddo, con el Ayuntamiento y la estatua de Rolando, con sus elegantes casas patricias y con el edificio «Schütting», la tradicional Cámara de Comercio de Bremen. Para conocer los monumentos más importantes no hace falta ni siquiera un mapa, ya que 2000 clavos de latón y acero nos guían desde el cementerio Liebfrauen-Kirchhof y por la Plaza del Mercado hasta la Böttcherstraße, en su momento calle de artesanos y hoy centro cultural y artístico y un foco de la historia cultural europea. En la «ruta de los clavos» también nos encontraremos con los cuatro músicos de Bremen. El cuento es conocido en todo el mundo y, desde la época de los hermanos Grimm, está tan vinculado con Bremen como el Ayuntamiento y el Rolando. Por cierto, tocarle las patas al asno trae suerte. Si se hace bien, incluso puede conceder deseos. Lo importante es frotar ligeramente las patas del animal con las dos manos. ¡Si solo se le toca con una mano, los habitantes de Bremer interpretan que se están saludando dos asnos!
Grandes placeres junto al agua y dentro de ella
Los de Bremen entienden de placeres: en los más de 1000 cafés, tabernas, restaurantes, bistrots y bares es posible encontrar café de fama mundial, el mejor chocolate, hierbas singulares, exquisitas especialidades de pescado y, no en último lugar, excepcionales cervezas internacionales. Además de en maravillosas tiendas que parecen pertenecer a otra época.
En medio de la ciudad y a pocos pasos de la Plaza del Mercado y de los cuatro músicos podemos encontrar el Schlachte, el paseo ribereño recién configurado de Bremen. Este paseo se llena de vida especialmente cuando hace buen tiempo, ya que desde sus terrazas y jardines se puede disfrutar de una estupenda vista sobre el agua. En la temporada de verano, los visitantes disponen de unas 2000 plazas en las terrazas de verano del Schlachte para disfrutar hasta medianoche. Desde el Maritinianleger, en el Schlachte, parten excursiones cortas o largas, por ejemplo, del río Weser y del puerto. También es posible deleitarse con placeres culinarios a bordo de los barcos que atracan en el Schlachte, donde a los visitantes les espera una variada oferta gastronómica entre una cena de piratas y el tour de la col y la morcilla, «Kohl und Pinkel Fahrt», el plato nacional del norte de Alemania.
Un poco más río abajo, en el distrito Vegesack, también se cuidan con esmero las tradiciones marítimas. Con sus bonitas casas de capitanes y el barrio portuario, con sus fiestas marítimas y la oferta de viajes chárter por el Weser y Lesum, el Vegesack promete grandes aventuras. El buque escuela Deutschland, el único buque completo conservado de la historia naviera alemana está atracado desde 1996 en Vegesack. No solamente se puede visitar, sino que también se puede pernoctar en él: prácticamente no es posible encontrar una atmósfera más marinera.