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Sarrebruck: el arte de relajarse.

Sarrebruck: el arte de relajarse.

Sarrebruck: una simpática ciudad con una escena cultural muy activa, con arquitectura barroca, encanto francés y la forma de vida del Sarre; capital del estado federado y ciudad universitaria, centro económico y ciudad ferial. La metrópoli del Sarre es el centro de un gran espacio formado por tres estados federados y, al mismo tiempo, una ciudad tranquila, relajada y feliz, ideal para sentirse a gusto.

En su historia de más de mil años, Sarrebruck ha vivido tiempos llenos de vicisitudes; los edificios barrocos del maestro de obras Friedrich Joachim Stengel, como el Castillo y la Plaza del Castillo, son testimonio de su época de esplendor, en el siglo XVIII. Desde el castillo se disfruta de la que probablemente sea la mejor vista sobre la ciudad, que continúa dominada por los edificios de Stengel, su maestro de obras. La iglesia Ludwigskirche es la cumbre de su trabajo y se considera una de las iglesias evangélicas más hermosas y de estilo barroco más puro de Alemania. Otros monumentos importantes son el ayuntamiento neogótico, el "Bergwerksdirektion" (antiguo edificio donde se administraba la explotación minera), diseñado por Walter Gropius y Heino Schmieden, o la iglesia de St. Johann, erigida por Stengel, una basílica menor.

El Mercado de St. Johann, con sus boutiques, sus pequeños "bistrós", los restaurantes y las callejuelas pintorescas, es el centro en torno al cual gira la vida en Sarrebruck e invita al paseo, al recreo y a la relajación. La fuente Marktbrunnen, que también es obra de Stengel, constituye el centro de esta atractiva zona peatonal. A unos 15 minutos a pie se accede al distrito más antiguo de Sarrebruck, St. Arnual, con su colegiata gótica del siglo XIII, que se levanta entre viviendas cuya construcción se remonta a la Edad Media tardía. En todos los barrios, por ejemplo en la Mainzer Straße o en el Nauwieser Viertel, tan acogedores como tranquilos, podemos encontrar encantadoras cervecerías con terrazas y especialidades culinarias, con un toque francés, pero con el peculiar carácter de la región. "Hauptsach‘, gudd gess" ("lo principal es comer bien"), como exclamarían los lugareños, y con eso está todo dicho.

La evolución industrial de la zona se puede constatar con toda autenticidad en los cercanos Altos Hornos de Völklinger, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y uno de los puntos centrales de la Ruta Europea del Patrimonio Industrial . Y los amantes del arte también disfrutarán en Sarrebruck, por ejemplo en el museo de Sarre. En la Galería Moderna del museo se expone una de las colecciones de arte más interesantes de Alemania; solo por nombrar algunos maestros, aquí se conservan obras de Rodin, Matisse, Liebermann, Picasso, Ernst, Kirchner o Feininger, así como el archiconocido "caballito azul" de Franz Marc. Podrá disfrutar de funciones de teatro y ballet en todos los edificios que forman parte del Staatstheater (Teatro Estatal), así como en pequeños escenarios. Esta ciudad también ofrece un panorama musical y de cabarés muy activo, compuesto, entre otros, por el Kleines Theater en el Ayuntamiento o la oferta de teatro internacional de calle en verano. Todos los años, en junio, el festival germano-francés "Perspectives" ofrece nuevas formas de teatro contemporáneo, incluyendo también la danza, el circo y la "chanson française"; todo ello de la mejor calidad. Y todos los domingos de junio a agosto se celebran espectáculos al aire libre en torno al castillo, con música folk internacional, rock, "chanson", blues y jazz, así como "Cultura para niños" con teatro, música, payasos y pantomimas. No se puede dejar de mencionar que Sarrebruck no solo es una atalaya con arquitectura, cultura y festivales, sino que también es una ciudad verde, en la que poder relajarse al aire libre. Por ejemplo en los magníficos jardines de Schlossgarten, en el Jardín Germano-Francés o en la ribera del Sarre; en todas partes es posible encontrar paseantes, asiduos a las terrazas de verano, o amantes del sol, disfrutando de la tranquilidad. Si lo que busca es una ciudad que rezuma paz y tranquilidad, Sarrebruck es el lugar ideal.

Lugares de interés de las ciudades

El Palacio de Saarbrücken es un espléndido edificio barroco situado en el centro de la ciudad, capital del estado, construido en la orilla izquierda del Saar sobre las ruinas medievales del Palacio Sarabruca, mencionado por primera vez en el año 999. Desde entonces, cuenta también con un fantasma que, durante la historia milenaria del palacio, siempre ha formado parte de él. Cuando no se encuentra trasgueando en las murallas, invita a una visita guiada. De este modo, los visitantes pueden averiguar por qué el palacio ardió durante la Revolución Francesa, por qué revolotean palomas bajo el techo del salón de fiestas y quiénes fueron Carlota y Otilia.

Hacia las profundidades se adentran los oscuros pasillos del almacén de materias primas con el Ferrodrom y las columnas que escupen fuego, mientras que la subida conduce hacia las aireadas alturas de la plataforma panorámica junto a los altos hornos.

La visita a la fábrica siderúrgica de Völklingen, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, es en sí misma toda una aventura. La visita multimedia a la planta de aglomerado invita a un fascinante viaje a través del tiempo, desde los inicios de la fábrica siderúrgica de Völklingen hasta el presente. La oferta se ve enriquecida con los continuos eventos y exposiciones en la zona industrial. Aquí, en el centro europeo del arte y de la cultura industrial, se puede pasar un día entero relajadamente. Más información

La central energética Römerbrücke es una central con turbinas de gas y vapor, construida en 1964 por la Compañía de electricidad, gas, agua y transportes públicos como central termoeléctrica, con un sistema de calefacción a distancia para el abastecimiento de una zona residencial e industrial cercana. Ya desde lejos se distingue la chimenea de la planta, de 160 m de altura. La arquitectura de la central energética ha sido galardonada en varias ocasiones, y en 1992, tanto la ciudad como la Compañía de electricidad, gas, agua y transportes públicos recibieron el Premio Medio Ambiente de la ONU por su ejemplar e innovadora política energética. Lo que se esconde en el interior de esta construcción, que de resto únicamente se puede visitar su exterior, se puede averiguar el 1er miércoles de cada mes en una visita guiada.

El pulsante Barrio de Nauwieser, al sur de la ciudad – también denominado Barrio Chino por sus habitantes más arraigados, linda justo con la plaza St. Johanner Markt y constituye el verdadero núcleo de la antigua ciudad y actual distrito de St. Johann. En este barrio se puede encontrar una mezcla entre una excentricidad algo distante y un estilo de vida más alternativo. Un barrio cosmopolita con una destacada oferta cultural, cafeterías, bares, fiestas y un determinado tipo de tiendas de artículos raros. Además, el festival del barrio de Nauwieser, que se celebra cada año a finales de julio, constituye la fiesta más importante y popular de su categoría de todo el estado de Sarre.

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